Las epidemias en el Perú



¿Qué pasó en estos 200 años en la lucha contra las epidemias y cuáles son los retos que impone la nueva pandemia? La salud no es solo una historia de virus y médicos, sino también una historia social y cultural, dice el historiador Jorge Lossio. (*)

Escribe: José Vadillo Vila / @vadillovila

La primera campaña de vacunación en el Perú fue contra la viruela, en 1810. La historia republicana frente a las epidemias tiene una serie de cambios y continuidades en las respuestas estatales y sociales. Las guerras de la independencia, los conflictos de los caudillos militares, la guerra con Chile, son eventos que hicieron que la respuesta del Estado a las epidemias sean sobre todo campañas cíclicas. 

“En cuanto a las respuestas sociales, hay una serie de patrones que se repiten en la historia. Hay, por ejemplo, un patrón reiterativo de buscar culpables entre las víctimas o grupos extranjeros”, dice Jorge Lossio, autor de Pandemia y salud pública. Historias de cuarentenas y vacunaciones (Lima, Ministerio de Cultura, Proyecto Especial Bicentenario, 2021).

Así, cuando se desató la gran epidemia de la fiebre amarilla en Lima (1868) se culpó a los migrantes chinos. Con la epidemia del cólera (1991-2000), se echó al culpa a los vendedores de comida ambulantes. Ahora, en el caso del covid-19, los culpables son las personas que salen a vender a las calles en el contexto de cuarentena.

En cuanto a las respuestas del Estado, el investigador sostiene que se ha dado un cambio importante. “Si hasta fines del XIX el Estado no asumía su papel en afrontar las pandemias, labor que caía más en las órdenes religiosas o las sociedades de beneficencia; a partir del XX, la salud se vuelve un deber del Estado. Se da con más fuerza después de la pandemia de la influenza española y de la fiebre amarilla [1918 y 1919, respectivamente] y la Gran Depresión”.


El papel del Estado

El Estado, entonces, crea una serie de instituciones, entre ellas el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Público (1935). Luego de la Segunda Guerra Mundial aparece el concepto de la salud como un derecho humano y se crean la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras instancias internacionales.

Un antecedente importante fue la ley de vacunación obligatoria, de 1876. Lossio subraya su importancia: permitió crear el Instituto Nacional de la Vacuna (futuro Instituto Nacional de Salud, INS), se dio más presupuesto para contar con vacunadores por todo el país y organizar campañas masivas de vacunación.

Ese énfasis en la vacuna, en la mayor inversión en ciencia, permitió en la década de 1940 controlar la viruela y, a mediados de los años cincuenta, convertir al Perú en exportador de vacunas contra la viruela y otras enfermedades.


Eventos importantes

Para erradicar algunas enfermedades, como la viruela, la polio y el sarampión, y controlar pandemias en el siglo XX, hubo dos eventos importantes. El primero ha sido la cooperación internacional, con la creación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS; 1902) y a mediados del XX, la creación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las campañas de vacunación del Perú se han apoyado mucho en el sustento técnico de ambas organizaciones. “Cuando los países han trabajado de forma coordinada ha sido más fácil controlar esos brotes epidémicos o pandemias”, dice Lossio.

Lo grafica con la respuesta, en 1920, a la fiebre amarilla y, más recientemente, al SARS. En cambio, la pandemia de la influenza española (1919), que mató a 60 millones de personas en el mundo, permitió alertar a los Estados para que inviertan más en salud. Esa pandemia de hace 100 años pidió respuestas muy parecidas a las del covid-19: uso de mascarillas, cuarentenas y aislamiento social.

Otro evento importante ha sido la mayor presencia del Estado mediante la creación de instituciones, cargos, presupuesto. Sin embargo, a partir de la década de 1990, cuando se aplica el modelo neoliberal, surge un discurso muy fuerte de rechazo al Estado, desmereciendo su papel y alentando la idea de que lo privado es siempre más eficiente, que cada quien consiga el dinero para atenderse en una clínica privada.

“Eso golpeó a la salud”, valora Lossio. A nivel internacional, también la OPS y la OMS empiezan a ser cuestionadas. “El covid-19 nos agarra con ese legado de fines del siglo XX e inicios del suglo XXI”, lamenta.


El tema social

“Lo que creo es que ha mejorado nuestra respuesta, aunque de forma limitada, es el mejor conocimiento científico y un Estado más empoderado”. Empero, dice el historiador que el tema de las pandemias, además de ser una historia de virus, de médicos, de instituciones de salud; pero la capacidad de respuesta está asociada a otros temas. “Mientras haya hacinamiento, pésimo transporte público, precariedad en el empleo, pobreza extrema, es poco lo que se puede hacer desde salud”.


Exacerbar las divisiones

Afirma que las epidemias han exacerbado nuestras divisiones sociales, problemas como la discriminación e inequidad se reflejan en la acción del Estado y la sociedad en tiempos de una pandemia.

Pone como ejemplo las epidemias de fiebre amarilla y del cólera a mediados del siglo XIX, produjeron el mayor número de muertes entre las personas menos acomodadas, con menos acceso al agua potable y más hacinadas y menos capacidad de acceder a un doctor. Un siglo después, sucedería lo mismo con las víctimas del cólera. “En algunos casos, podemos decir que no ha cambiado nada y se culpa a las víctimas, en vez de cuestionar los problemas estructurales”.


Rol de las enfermedades

Si bien sobre la historiografía de las pandemias en el Perú,hay varios libros, y uno de los autores más citados es el connotado académico Marcos Cueto, Lossio considera que un problema que se tiene es que en la enseñanza de la Historia se ha enfatizado en las guerras o las revoluciones políticas como agentes de cambio y se ha olvidado el papel de las pandemias.

Así, se estudia mucho la Primera Guerra Mundial y no la pandemia de la influenza española que tuvo un impacto enorme a niveles demográfico, político y cultural. O no se explica que una de las razones por las cuales el imperio de los incas cayó fue por culpa de la viruela y el sarampión, que diezmaron a la población andina.


Ochenio en salud

De acuerdo con el historiador, el ochenio de Manuel A. Odría es considerado el gobierno donde se invirtió más en salud.

“Odría buscó acercarse a los sectores que no recibían tanto privilegio del Estado, las clases medias, los migrantes. Y lo hizo a través de la construcción de colegios y hospitales por todo el Perú. Nunca el presupuesto en porcentaje de salud ha sido tan alto como con Odría: llegó a alrededor del 12%. Por supuesto, tenía un afán político”, dice Lossio.


Medicina multicultural

Si bien en el siglo XX aumenta el interés e inversión en la salud pública, es desde una mirada de la medicina occidental, que margina los saberes tradicionales, de curanderos y chamanes. Recién a principios del actual siglo, es que se ve el aporte de la medicina multicultural.

“Un problema histórico fue no reconocernos como un país multicultural, con distintas cosmovisiones y formas de entender lo que es salud y enfermedad. En el siglo XX lo que primó fue erradicar esos saberes, perseguir a chamanes, curanderos, parteras y tratar de imponer solo la mirada de la medicina occidental y el Estado fue un agente central en esta erradicación”, comenta.

En el siglo XXI aparecerá una nueva mirada, en que se busca revalorar distintas formas de aproximarse a la naturaleza y otras tradiciones sanitarias. Para Lossio se da con el estudio de las plantas, la revalorización del rol de las parteras versus el uso exagerado de tecnología y cesáreas. “En los últimos años se está produciendo cambio en cuanto a valorar distintas formas de la naturaleza y a la enfermedad”.


Involucrar a la sociedad

La campaña masiva de vacunación de la VAN, que se inició en 1985 y en 1991 permitió la erradicación de la polio, porque no solo estuvo el Estado, sino que también participó activamente toda la sociedad civil.

“Una característica histórica de la salud pública ha partido de las campañas verticales, donde los funcionarios elaboran una pauta de campaña y todo el que cuestione es un ignorante. Eso no ha funcionado. Mejor ha funcionado cuando el Estado, vía campañas de comunicación o incorporando las visiones de las médicos o autoridades regionales, ha logrado su involucramiento. Como la VAN, que involucró a maestros, enfermeras, estudiantes, madres de familias, rotarios, a toda la sociedad organizada”.

¿Se podría aplicar para el covid-19? Lossio opina que si bien la pandemia del covid-19 nos tocó en medio de una crisis política, de desinformación, con un Estado que había dejado por años de invertir en ciencia y tecnología, aún no se ha logrado ganar el apoyo total de la población. “Hay todavía una distancia entre el Estado y la población, hay mucha desconfianza hacia los políticos. Esperemos que el siguiente gobierno lo logre”, dice.

Sion embargo, hay algo positivo. El historiador explica que la actual pandemia ha permitido la valorización de los científicos naturales que estudian los virus, las bacterias, cómo se transmiten las enfermedades en el Perú y también de los científicos sociales, antropólogos, historiadores, sociólogos, los que, hace años, tratan de mostrar que la salud no es solo una historia de virus y médicos, sino también una historia social, cultural, y también hay que darle importancia a estos aspectos.


Prohombres

La historiografía de las luchas contra las epidemias en el Perú tiene nombres importantes como Hipólito Unanue, quien, entre fines del virreinato e inicios de la República, fue actor visible en la necesidad de invertir en la ciencia y la salud. Buscaba la reducción de la tasa de mortalidad. A mediados del siglo XIX, Cayetano Heredia buscó ordenar la enseñanza de la medicina. Y Daniel Alcides Carrión en su afán de estudiar la enfermedad peruana: la llamada “fiebre de La Oroya”, permitió que muchos estudiantes se interesen en estudiar males peruanos. En la primera mitad del siglo XX, Carlos Monge estudiaría la “medicina de altura”.


Dato:

Se puede descargar libremente el libro de Jorge Lossio en: https://bicentenario.gob.pe/biblioteca/

(*) Publicado en el Diario Oficial El Peruano, el 27 de abril del 2021.  

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